RESTAURANTE DÓMINE

Ciudad: Madrid.
Dirección: Conde Duque, 13.
Teléfono: 915477176.
Cocina: Mediterránea con toques creativos.
DÃas de cierre: Nunca.
Al llegar al restaurante, temà que el ruido de la barra (del wine bar) y la televisión retrasmitiendo un partido de fútbol, serÃan la banda sonora de mi noche especial en este localito de la calle Conde Duque. Afortunadamente erré y me encontré en un salon sencillo y primoroso con lámparas de araña, muros gris pizarra y vistas hacia la calle arbolada, en donde no habÃa ruido.
De los cuatro amigos de la noche, uno fanático del futbol, se sintió impelido a unirse al bar, se lo facilitamos pidiendo un aperitivo agradable: surtido de hummus (berenjena un poco más grueso de lo usual, de sabor compacto, definido, profundo; remolacha, con sus aromas de tierra recién llovida y ese color brillante que la hace tan atractiva y el garbanzo con tahine, suave y untuoso, españolizados con un buen pan de molde muy tostado y crujiente) que fue un abrebocas más que oportuno. Cuando estuvimos todos pedimos un menú degustación completÃsimo y a buen precio (30€ por cabeza) con cuatro platos y dos postres. Primero: Foie micuit con estofado de mango y reducción de Pedro Ximénez, que estaba bien acompasado con la crema de fruta dulce y a la vez fresca y untuosa. Habitas tiernas con trocitos de pulpo adornadas con dos delgadas lonchas de buen jamón que se acompañaban de una vinagreta de ajo. Las habas ligeras y suaves, eran aptas para paladares delicados, como el de la princesa del guijarro. El pulpo, celoso, tenÃa mejor sabor cuando lo tomaba en bocados separados, como si la sutileza y exquisitez de ambos no pudiera acoplarse. En otra mesa, una pareja por los treinta, ambos con atuendos cuidadosamente desenfadados, compartÃa una botella de Albariño. Nosotros continuamos con una deliciosa ración de secreto ibérico que presentaron en pequeñas tajadas, jugoso y poco hecho, sobre un puré de mango y que venÃa acompañado de piña asada al horno que despedÃa sus aromas tropicales sin perder humedad, un romance perfecto entre lo dulce y lo salado; y para cerrar pequeñas rodajas de ventresca de atún, acompañadas de un estofado de boletus que lamentablemente estaban demasiado intensos y hacÃan sombra a la magnÃfica pieza de pescado, como si de repente en la alfombra roja apareciera un grupo de pájaros exóticos haciendo alharacas… bellos si, pero inoportunos. Decidà comérmelos por separado como si fueran platos diferentes y asà pude apreciar la ternura del bonito. De postres: Brownie, compacto y con fuerte sabor a chocolate, pero poco singular y la tarta tatÃn de higos más exquisita que he probado en mucho tiempo, con abundante fruta caramelizada por encima y la masa neutra y crujiente. Impecable. Una sensación novedosa y cálida, como de voltereta en el aire. Para repetir sin necesidad de red.

6 September, 2008 a las 5:00 pm
Jo! Entre la descripción y la foto, me lo apunto para cuando vayamos a Madrid!! Vaya menú degustación!!
7 September, 2008 a las 10:15 pm
Babeando me he quedado. ¡Y encima en Madrid! ¡Biennnnn! La tarta tatin es de mis favoritas. Es una verdadera delicia. Pues me has dado una idea, porque tengo higos en casa…. ¡Gracias, por la dirección y por la idea! Un beso grande. Sonia
10 September, 2008 a las 7:43 am
Lila: tenÃa yo ganas de saber mas de este sitio que habia oido hablar de el.
Mil gracias y aqui me tienes para cuando pases lista…ja ja
Un besote
10 September, 2008 a las 8:22 am
Hola Hola Lila!!!
Qué tal el verano??? . Por lo que te he leÃdo bastante bien. Me alegro.
Simplemente unas lineas para que me escribas y me cuentes sobre el proyecto que me mencionaste. Estoy muy interesada.
siento haber tardado tanto en contestar pero voy un poco de cabeza.
Espero tus noticias,
saludos,
dolores (Al calor de un bizcocho)
14 September, 2008 a las 6:28 pm
excelente descripción, me has hecho la boca agua, cuando vaya a madrid tendre que probar.
saludos.
14 September, 2008 a las 7:27 pm
[...] chef Alberto Rabadán del restaurante Dómine, Madrid contestó [...]