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Siempre que paso por sus puertas siento una especie de palpitar, como de murmullo, evoco los sonidos que se producen en una mesa de navidad en la que todos comen manjares y departen afectuosos. Cuando pienso en el Lhardy me visita el eco de las voces de muchas generaciones de madrileños.

Lhardy habla de una época en la que había que endomingarse para ir a comer o a cenar a un restaurante… un tiempo en el que comer fuera era un evento en sí mismo. Lhardy sigue apostando por ese juego de elegancia, por los cubiertos de plata y las copas de cristal… Lhardy abraza la tradición con sus platos de cocido (servido en bandejas de plata), los callos, las perdices, la caza, el bacalao…

Lhardy habla de Madrid…

Con motivo de su 175 aniversario el restaurante Lhardy, ha programado una serie de conferencias que dan cuenta de la presencia de Lhardy en la vida de los madrileños.

El 27 de Enero, Carlos Sambricio, nos explicarán “Cómo era Madrid en 1839”, el año de la fundación de Lhardy y cómo fue evolucionando en los años posteriores.

El 17 de febrero, el sociólogo e historiador de la gastronomía madrileña, Lorenzo Diaz hablará de “Lhardy y la gastronomía “

El martes 3 de marzo, el periodista, escritor y actualmente adjunto a la dirección de el diario El País, Juan Cruz, hablará sobre “ Lhardy y la literatura” y de cómo el restaurante de la Carrera de San Jerónimo ha estado presente en la narrativa española desde Galdós hasta nuestros días.

Por último, Ambrosio Aguado, sociólogo y copropietario del establecimiento, hablará el lunes 27 de abril sobre “Lhardy y el cine”  conoceremos detalles de la presencia de Lhardy en los albores del cinematógrafo en Madrid, además de las numerosas películas rodadas en Lhardy y el paso de las celebridades nacionales e internacionales del mundo del cine que han recalado en Lhardy durante sus rodajes en Madrid. También hará un breve recorrido por la historia de Lhardy a través de las imágenes más significativas, algunas de ellas inéditas.

Las conferencias, a las 19:30 de la tarde se darán en el salón Isabelino y son gratuitas, pero te recomiendo llegar pronto porque el aforo será limitado.

Un plan absolutamente recomendable en un entorno precioso en el que disfrutarás de historias de la cultura de esta ciudad que duerme tan poco y vive tan intensamente.

Imprescindible.

FICHA:
Ciudad: Madrid.
Dirección: Carrera de San Jerónimo 8, CP: 28014
Teléfono: 915 213 385

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Restaurante vegetariano Teresa Carles

por Lila Ortega on diciembre 19, 2014 · 0 comentarios

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Tengo unos amigos entrañables que son vegetarianos, pero más que eso. Boris ha dedicado sus últimos años a aprender y a compartir sus experiencias con la alimentación saludable con todos, en su interesante blog el poder del alimento, que se llama como su primer libro, que podéis adquirir Aquí . Han venido a visitarme durante un fin de semana y como en otras ocasiones hice deliciosas incursiones en la cocina saludable de la ciudad condal. El balance de este fin de semana tan productivo tanto emocional como físicamente es francamente bueno. Siempre que estamos juntos visitamos con asiduidad el Mosquito que es uno de los restaurantes de mi top 3 en Barcelona porque su oferta vegetariana es amplia variada y deliciosa. Ocupa este puesto preferente porque además de ligero y saludable su precio es tan accesible que nunca tengo que pensármelo para ir a comer o cenar. Les llevé al OhBo, que se luce por su oferta variada y y su decoración agradable. Después hicimos descubrimientos, pero voy a empezar con Teresa Carles, que aunque lleva años funcionando en la calle Jovellanos para mi fue novedad absoluta. He pasado muchas veces por su sala, he mirado el interior, he “sabido” que estaba allí y me molesta no haber entrado antes.

Lo primero es que la carta es larguísima y variada, con platos apetitosos y divertidos y lo que es mejor, con un ambiente agradable y vivo. El Teresa Carles estaba lleno un domingo por la noche, y con gente de todas las edades y estilos. No se vosotros pero a mi a veces sólo pensar en la cocina vegetariana me lleva al temor alrededor de un cierto fundamentalismo que conquista a muchos practicantes… eso incluye una estética un poco frugal y una actitud de médico severo. Pero aquí en Teresa Carles, la cocina no es sólo para disciplinados yoguis, es para todos y es deliciosa (excelente para comer con niños) por lo que  os recomiendo reservar. Había platos para veganos también y todo con una pinta estupenda.

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Para comenzar pedimos una ensalada de Kale con una vinagreta levemente picante y ahumada (aceite de oliva, lima, sal de ajo y cebolla, ágave, cayena y chipotle) algunos trozos de aguacate y tomatitos cherry. Nos la comimos entre exclamaciones. El Kale con sus hojas firmes y rugosas, que me hace pensar en la piel de un dragón, produce una sensación muy agradable de estar masticando algo contundente y lleno de clorofila, el aguacate le hace un contrapunto sedoso, los jugos del tomate aportan frescura y humedad. Cada bocado parece una puesta en escena de la bella y la bestia.

También pedimos unas croquetas de calabaza y gorgonzola y algunas de alcachofa, que estaban correctas pero nada especiales. Difícil hallar una croqueta buena prescindiendo de la mantequilla o la bechamel.

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Los segundos eran todos platos coloristas, poco fotogénicos eso si, frescos, sin la estética tristona a la que me tenían acostumbrada muchos de los restaurantes vegetarianos que he visitado.

Yo pedí el Red Devi Raviolo: Raviolis de pasta integral, demasiado gruesa y poco flexible, de remolacha rellenos de queso de cabra, sobre unas torres de berenjena al horno y salsa de ¿puerros? lo pone en la carta pero era una salsa de remolacha con un sabor discreto y resultado ligero que contribuye a darle humedad a la pasta. Un poco decepcionante.

Mi amiga tomo un milhojas de berenjenas que estaba perfecto. Con setas, salsa de tomate y queso edam. Me gustó el equilibrio del ácido del tomate, el pesto y las verduras. Para repetir.

También probamos otro plato estrella las albóndigas de Quorn (una proteína vegetal que se obtiene de un hongo, no es sabroso pero aporta proteínas de alta calidad) y boletus acompañadas con rabas de coco tierno (que parecían calamar por su aspecto) de sabor sutil, levemente dulce, sobre un fondo oscuro y aromático que podría haber sido de carne y setas. Delicioso.

Por último arroz negro de setas, algas marinas, alcachofa y alioli, con un sabor intenso que requería eso si de un poco de alioli para darle contundencia pero que estaba francamente bien.

Los postres no parecían de restaurante saludable: un crumble de manzanas perfecto por el caramelo de la manzana y el agrio del final y la firmeza y el crocante vivaz de la granola.

Y chocolate para veganos, con harina de arroz y una mousse de chocolate con tofu. Nadie lo diría, apasionante.

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Restaurante Indio Sindur

por Lila Ortega on diciembre 16, 2014 · 2 comentarios

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La cocina India que conozco es deliciosa. Sabores intensos pero bien equilibrados, agridulces, aromáticos y densos, infinita variedad de currys y frutas (como el tamarindo y el mango), hierbas y legumbres, cocina balanceada y saludable si sabes elegir.

El día que fui a conocer El Restaurante Sindur lo hice espoleada por mi amiga Ivana de My Little things que había hecho la crónica de su experiencia en el lugar. Me gustó su puerta de entrada con adornos que nos daba la bienvenida aunque estuviera cerrada, era una invitación a entrar en un ambiente nuevo, secreto, discreto. La sala estaba decorada con mucho sentido de la comodidad y la armonía. El espacio era un bonito remanso de paz.

Estudiamos la carta con apetito pero con la mayor falta de originalidad pedí el mismo menú degustación que había tomado Ivana porque me parecía imprescindible alcanzar a probar varios de los platos de la carta. El menú degustación ofrecía en su momento algunos de los entrantes habituales en los ágapes Hindúes y un par de segundos acompañados con arroz.

Comenzó la degustación:

Para comenzar dándo palmas el PAPADUMTortitas de harina de lentejas finísimas y crujientes con granitos de comino y ¿sesamo? exquisitas que resultaban estimulantes para comenzar la comida.

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Después un plato con un surtido de bocaditos:

PATIALA PAKORA: Buñuelos de verduras con harina de lentejas que se sirven con una exquisita salsa de tamarindo. Están suaves y sabrosos.

SHAHI SAMOSA: Empanada tradicional rellena de patata y guisantes que es levemente picante, me pareció un poco excesiva en la masa, pero el contenido era equilibrado y sabroso.

TANDOOR KI KEBAB: Kebab de verduras y pollo, que estaba jugoso y tierno.

PANEER PAKORA: un par de cuadraditos de queso fresco Indio, rebozado con harina de lentejas.

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Mientras probábamos los primeros, llegaban los segundos de la mesa del lado en la que una mujer árabe con su burka disfrutaba de varios platillos que habían pedido en su mesa, la acompañaban el marido y un hijo que entraba justo en la edad adulta, más allá un señor solitario comiendo el menú del día y en otra mesa una chica que parecía una ejecutiva, de 30 y muchos trabajaba con el teléfono mientras disfrutaba de sus platos.

Y llegaron los segundos que fueron los que más entusiasmo despertaron:

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POLLO TIKKA MASALA: Trozos de pollo con especias exóticas, marinado en una cremosa mezcla de yogur y servido con una aromática y suave salsa de tomate.

CURRY DE CORDERO: la carne tierna que se deshacía con el tenedor, la salsa intensa y espesa que daba la sensación de haberse cocinado a fuego muy lento y con mucho mimo. Perfecta.

El menú se acompañó con Arroz Biryani con verduras, que es especialmente sabroso y aromático, muy suelto y perfecto para ir acompañando las deliciosas salsas de ambas carnes y claro el infaltable pan ‘Naan’ recién hecho.

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De postre un buñuelito en almibar de cardamomo que tenía una textura esponjosa, que estaba caliente y para mí resultó excesivamente dulce pero que mi acompañante disfrutó muchísimo.

Pensé en que al Sindur también vendría en una cita romántica por lo sereno del espacio y porque los platos están pensados para ir compartiendo, sirviéndose de los bonitos calderos de metal, una situación que favorece las confidencias y la alegría de compartir.

Precio: en general en mi caso estaba acostumbrada a comer de forma muy económica en los indios habituales, éste es de una gama más alta por ejemplo el menú degustación es de 29,90€ por persona que no es barato, lo que sucede es que la calidad del espacio y de los platos también es alta… Yo os sugiero pedir de carta otros platos y compartir con tus acompañantes porque los primeros del menú son muchas masas. Calculo mirando la carta y pensando en un primero y un segundo promedio por persona que se puede comer muy bien por 25€ por persona, pero además como tengo ganas de volver, voy a probar el menú del día en breve 10.90€ y os lo comento!

FICHA:

Ciudad: Barcelona.
Dirección:Córsega 211 Bis
Teléfono: 93 410 58 19
Precio medio: 26€ por cabeza (sin vino)

 

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RESTAURANTE BROWN 33

julio 23, 2008

Restaurante Brown 33 Ciudad: Barcelona Dirección: Pg de Gracia 33 (con Consejo de Ciento) Teléfono: 93 467 52 47. Fumadores: Zona habilitada. Precio Medio: 25 a 30€ por persona sin bebidas. Primera impresión: El local es tan llamativo y la carta con precios tan equilibrados que temerás lo peor. Pero descuida. No es un local […]

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