Hard Rock Café

por Lila Ortega on septiembre 30, 2013 · 1 comentario

Ciudad: Barcelona
Dirección: Plaça de Catalunya, 21.
Teléfono: 93 270 23 05

Si lo reconozco, siempre eludí mi visita al que yo suponía como el punto de encuentro de guiris y coleccionistas de merchandising  en Barcelona.  Como en otras ocasiones, mi percepción estaba teñida por mi prejuicio ante los restaurantes americanos. Afortunadamente podemos combatirlos con la curiosidad y ésta me llegó una tarde en forma de invitación. Se trataba de “Southern & Smoked”, una iniciativa de HARD ROCK CAFE para acercarnos la gastronomía de sus raíces y como mi amiga Ivana de My little things también estaba invitada, me pareció divertido hacer la prueba. Iba para ver que tal pero con la idea de que no daría para una recomendación (un poco más de la mitad de los locales a los que voy a comer no ven la luz en comerconlila). Me equivocaba.

Es cierto que al llegar me pregunté que demonios hacíamos allí. Las puertas de entrada atestadas de turistas pasaditos de peso, con pinta de conocer de Barcelona solo Las Ramblas y la mezcla de voces, música y ruido en la puerta de entrada, como un enjambre de pesadilla me descorazonó.

Nos llevaron al interior de la sala y ante las grandes pantallas con vídeos de los más grandes del rock, las guitarras y las piezas de ropa que han utilizado algunos de mis cantantes favoritos en sus conciertos, comenzaron a hacerme guiños. Al fin y al cabo yo también adoro el rock.

Ahí sentada con mis amigos me sentí en otro momento de mi vida y eso me produjo una sensación agradable, atemporal, como de estar de vacaciones en un rincón cualquiera de la ruta 66.

Nos ofrecieron la carta con la propuesta de que probáramos platos del menú Smokehouse con carnes preparadas en los ahumaderos propios de Hard Rock Café, que le dan a sus platos ese sabor típico del sur de EEUU.

A nuestro lado, contrario a mis previsiones había una pareja de la ciudad con sus dos hijos adolescentes, y más allá un grupo de jóvenes españoles por los veintimuchos… En general la sala estaba poblada de gente de todas las edades hablando en diferentes idiomas. Interesante.

Nuestra anfitriona era especialmente atenta y de nuevo, con esos estándares de buen servicio, volví a América en donde el cliente SIEMPRE tiene la razón.

Y entonces hice el primer descubrimiento llamativo: los cócteles en Hard Rock Café, son de antología. Pedimos un par sin alcohol y quiero volver allí solamente para tomarlos de nuevo, el más exquisito es el Strawberry Basil lemonade (5,35€): limonada con fresas y aromática albahaca que era un comienzo fresco y delicioso en su justo punto de azúcar y muy ligero, también probamos el Groupie grind (5,35€) con puré de mango, piña colada y emulsión de fresas que aunque delicioso era más un postre, no una bebida para acompañar tan contundentes platos.

Para comer tomamos: Hickory-Smoked Bar-B-Que Combo, que contenía media ración de costillas de cerdo, pollo y cerdo ahumado desmenuzado, servido con patatas fritas, frijoles rancheros, pan de maíz y ensalada de col. Adoramos las costillitas, tanto que pedimos el combo y un plato adicional de costillas para los 4… Son imprescindibles. Tan tiernas que se deshacen al contacto con el tenedor, el levísimo aroma de leña del ahumado y el caramelo denso de la salsa BBQ son una combinación ganadora. Además estaban realmente magras (aunque no nos engañemos, las costillas tienen grasa entreverada, no son precisamente saludables, pero son una exquisitez). Mientras las comía con toda fruición, recordé una escena de House of Cards (de Kevin Spacey, quien en uno de los primeros capítulos de la serie, utiliza su poder, para hacer cosas tan importantes como hacerse abrir un comedero de costillitas a las 7 de la mañana… Saboreando las mías en el Hard Rock Café lo entendí perfectamente)

El cerdo deshilachado estaba también jugoso y sabroso, y el pollo aunque a mi me pareció un poco seco, a mis acompañantes les gusto mucho.

Un apartado especial para las patatas de todos los platos: Son fantásticas, bien doradas y crujientes por fuera pero densas y terrosas por dentro, con un toque azucarado por la fritura que es una tentación, los frijoles rancheros llenos de salsa y aroma a leña y la ensalada de col que aporta frescura al ya contundente plato. Importante tener en cuenta que es un plato GRANDE y que es apropiado para compartirlo y quedar saciados.

Hickory-Smoked Pulled-Pork Sandwich: Un bocadillos de Carne de cerdo ahumado y desmenuzado a mano, que estaba tierna y jugosa, y que se acompañaba con cebollitas crujientes y ensalada de col marinada por encima, este plato es un festival de sabores, la salsa de vinagre le da un toque como de chutney que hace que la densidad del cerdo sea menor y juega un poco con tu paladar aportando frescura.

También tomamos Honey Citrus Chicken Salad un plato que a priori no creí que funcionara por la mezcolanza de ingredientes disímiles pero que funcionaba!!! tenía una variedad de lechugas frescas mezclada con cebolla roja dulce, pollo a la parrilla cajún (en su punto, jugoso y tierno con corteza crujiente) trozos de naranja, nueces, pimiento rojo, arándanos secos y queso azul con una vinagreta de naranja y miel…  Sorprendente.

A la hora de los postres estábamos todos muy satisfechos pero ¿cómo ir a un americano como Hard Rock Café y no pedir Brownie? nos lo trajeron y era una ración digna de un ejército:  se acompañaba de helado de vainilla y chocolate caliente, cubierto con nueces picadas, virutas de chocolate, crema batida y una cereza. Exesivamente dulce pero compartido va perfecto. También tuvimos que decir que si a la más exquisita ración de Carrot cake con todas las especias de que hace gala, algunos trozos de coco tostado, nueces, canela, nuez moscada… que estaba mojadito, untuoso y perfecto. Os digo, vale la pena ir una tarde con amigos a tomarse el brownie y el carrot cake sin haber comido NADA MÁS y apreciar los postres en toda su intensidad, yo lamenté estar tan llena cuando llegué a esta etapa de la comida. Prometí pedir menos para dejar hueco la próxima vez, vale la pena.

Durante la comida descubrí que en Hard Rock hay, todos los jueves, conciertos en vivo de grupos de rock locales y emergentes. Un plan que probaré sin duda.

La cuenta alrededor de 25€ por persona, compartiendo postres.

PD/ fotos de Ivana Rosario y de Hard rock

{ 1 comentario… leelo a continuación oañadir uno }

Imma octubre 2, 2013 a las 7:56 pm

Mmm! me encanta lo del cóctel! :)

tengo que probar el Hard Rock Café de Barcelona porque nunca he estado!
el de Nueva York me encantó y el de Londres (aunque pequeño), no estaba mal! :)

Un besoo guapi!

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