Cocina Mediterránea,  Cocina regional,  Restaurantes en Madrid

RESTAURANTE LA FONDA

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Esto si que habla de la versatilidad del mundo moderno… Paso dos terceras partes de mi tiempo en Barcelona y la primera calçotada del año me la comí en  Madrid!

La verdad es que en restaurante La fonda, comimos como en Tarragona, una calçotada que estará disponible durante lo que queda de febrero y marzo.

El ambiente además me recordaba a una casa de pueblo con sus sillas de mimbre, cuadros de autor que no ha alcanzado la fama, cojines floreados y un servicio tan amable como en la casa de la madrina de tu hijo…

El menú abundante y bien servido constaba de platos infaltables en una buena calçotada:

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De aperitivo y con un delicioso pan de pagés, una tierna Brandada de Bacalao hecha como una mousse y no al mortero lo que le daba una textura más espumosa, sin tropezones del pescado, y que estaba deliciosa en su punto de sal. Era como si el temperamental bacalao, se apaciguara como una fiera al escuchar música.
Después una bandeja de Calçots (en Colombia es la cebolla larga con la que adobamos las carnes del asado, y damos sustancia a los caldos y los arroces) con a salvitxada una salsa romesco para acompañar, que estaba muy suave…  en cada bandeja muchas cebollas por cabeza (yo tomé 4 y mis acompañantes otros tantos, y sobraron)

Chuletitas de lechal (deliciosas, jugosas,  tiernasy abundantes, en mi plato cayeron 6!) con parrilla de butifarra (también en buen punto de jugosidad y de intensidad) y las tradicionales monchetas (mongetes) que estaban como manda la tradición, sueltas, firmes, harinosas que estaban perfectas aunque a mi  no me gustan mucho… echo de menos salsa, algo que les de fluidez… pero eso es asunto de gustos, no de elaboración que era impecable.

Y de postre, claro: Crema catalana que estaba demasiado fluida,  poco firme y de sabor muy suave y ligero me gustaban el color y su costra de caramelo tostado, en una ración inmensa de la que dejé más de la mitad…

Para cerrar tés, cafés y tejas deliciosas.

Todo a compañado con pan con tomate.

Para beber, primero un cava Anna de Codorniu (para los calçots) y con el segundo plato, un maravilloso Marquez de murrieta incluído en el precio que fue menos contundente que las raciones: 42€ más iva por cabeza.

One Comment

  • Raquel

    Vaya vaya, otro descubrimiento Lila!!
    Pues yo jamás comí una calçotada y tengo muchas ganas, porque mi familia catalana siempre me dicen «los tienes que probar» y ahí sigo, buscando el momento. Jejeje… Besines

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