Tickets Bar

por Lila Ortega on diciembre 18, 2012 · 6 comentarios

Cenar en Tickets Bar es una experiencia memorable. Aunque en principio la sala no me decía mayor cosa, mi percepción cambió por completo cuando comenzó la danza de platitos. Mi amiga Ivana, quien es la autora de las fantásticas fotos que publico hoy, dió en el clavo al afirmar que esa decoración festiva y sencillísima le quita toda trascendencia a la experiencia dando confianza y libertad, cosa que ella en particular no siente cuando va a restaurantes de postín.  Nos atendió primero una chica adorable que nos aconsejo la cerveza de Tickets que fue un acierto, suave, ligera, refrescante…

Nuestro camarero, Guillermo fue un acompañante maravilloso en este viaje por los sentidos, en los que cada platillo,  pequeño pero inmenso, te evoca los sabores más arraigados en tu memoria afectiva pero los enriquece con matices nuevos y perdurables.

Nos propusieron tomar el menú degustación, con 20 platillos que costaba unos 75€, pero pedimos a nuestro anfitrión que nos diseñara uno más pequeño, pregunto el precio total por cabeza que queriamos gastar…  le dijimos 55€. No hay problema respondió.

Y empezaron a llegar platillos y platillos (15 en total) he pasado mucho tiempo intentando elegir los que más me gustan para explicároslo y me veo en un problema querría hablar de cada uno jajaja pero nadie leerá.

 Así que iré rapidito: las aceitunas son perfectas tomamos gordal y verdial y no se por cual decidirme son divinas.

El primer plato que encabeza mi top list es la fritura de alga codium, con vinagreta de codium. Una tempura crujiente y fina, envolviendo todo el sabor marino del mundo, casi sientes la brisa en la cara. El platito para compartir es de todos modos un poco escaso para la alegría y la adicción que despierta, os prometo que todas dimos muestras de educación exquisita, pero yo casi quedo fatal. Al ser de los primeros platos me asusté, pense que nos iban a dar un palo y que quedaríamos con hambre al “achicar” el menú degustación… No fue el caso…

Otro: Uno sencillisimo que me ha dado la ilusión de poder recrear en casa, pobre de mi: Ensalada de naranja, jugo de oliva gordal con ralladura de naranja y limón con una pizca de ras el hanout que me enamoró por su sencillez y frescura…

Mollete de mozzarella, provolone y trufa negra: aéreo sencillo y limpio como un primer amor.

Ventresca de atún con manzana sésamo blanco y huevas de pez volador, en un cono de alga nori y galleta tostada muy picantito con mucho contraste pero sorprendentemente dejando brillar la ventresca sin opacarla… como un buen maestro de ceremonias que sabe a quién iluminar en cada momento.

Canelón de aguacate con buen de mar, romescu, gelatina de eneldo, perifollo y yogurt, que fue muy interesante. sobre todo porque el buey de mar es IMPRESIONANTE SIEMPRE y con el acompañamiento del aguacate se luce…

Ostra con jugo de pollo de corral y trufa negra “con su perla” una esfirificación de wakame, ahumada y sabrosa… los contrastes de sabores me fascinaron a pesar de ser fanática de las ostras y tolerar mal los aderezos en un tesoro que en general no requiere acompañamiento.

Otro perfecto: guisantes de llavaneras en papillote  con morcilla, panceta y jamón… que resultaba en un caldo aromatizado con menta que estaba de morirse, lo traen con la tapa de sepionets a la brasa con vinagreta de tinta, sésamo blanco y huevas de bacalao… que hace un contraste ideal con los sabores terrenos del papillote… La madre de todos los mar y montaña que he comido.

Corvina en adobo de mojo rojo, la masa de rebozado tostada, firme como un cofre que guarda en su interior la carne blanquisima y suave de un pescado tierno y sedoso… Inmejorable.

Prepostre: Ravioli líquido de queso payoyo con mermelada de Lima. limpiador, aromático, preciso y agudo, te deja lista para el postre.

De los dulces, el buñuelo de chocolate frio /caliente no me dijo nada de nada… pero el mini cupcake de helado de queso con Grosellas fue un regalo magnifíco al paladar y una despedida con palmas.

La cuenta fue otra cosa que nos impactó: Guillermo el camarero estrella se ciñó a nuestra demanda con precisión matemática y nos salió por 54€ cabeza acompañando con un par de cervezas cada una. La relación calidad/precio excelente.

{ 6 comentarios… léelos a continuación o añadir uno }

ivana diciembre 18, 2012 a las 10:26 pm

Salivando estoy! Que bien nos lo pasamos!

Laube diciembre 20, 2012 a las 9:31 pm

Uyyyyyy, Lila… Vengo de Ivana y me topo contigo y con estas cosas que cuentas. Madre mía, qué buena pinta tenía todo. Me hubiera apuntado cual flecha veloz. Qué delicia!
Gracias por tu estupendísima crónica.
Besitos

Lila Ortega diciembre 22, 2012 a las 10:22 pm

guapa! pues cuando vengas a BCN nos damos un atracón jaja

Sinestesia Gastronómica diciembre 26, 2012 a las 7:26 pm

Fue un placer disfrutar de esta experiencia y una suerte compartir mesa con vosotras. Espero que volvamos a vernos pronto. Lila, como siempre, impecable y apetitosa entrada. Gracias por esta delicia!

Un fuerte abrazo!!!!

Raquelilla

margot enero 3, 2013 a las 6:49 pm

Querida Lila,
Cuanto siento no haber podido ir con vosotras, me hubiera encantado, pero coincidía con el otro evento y estaba agotada.
Raquel me dijo…
Lila viene con una amiga. Imaginé que era Ivana.
Veo que fue todo un lujazo esta cena, por las fotos se ve todo increíble.
Espero que Raquel venga de nuevo a Barcelona y nos veamos de nuevo.
Un abrazo.

Cenar y Salir Restaurantes en Barcelona agosto 28, 2013 a las 2:08 pm

Todo tiene muy buena pinta la verdad.

El precio un poco elevado para la cantidad de comida que sacan.

No es asequible para todos los bolsillos.

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