RESTAURANTE TALLER SILK & SPICE

Lo siento! esta cerrado como tantos otros buenos intentos…
Ciudad: Madrid
Dirección: Zorrilla, 7
Teléfono: 91 360 02 94.
Quedamos a las 2 en Zorrilla 7, detrás del congreso, me dijo al marcharse corriendo a su reunión. ParecÃa lo más normal del mundo para él… Me dirigà a la cita con mis vaqueros y las Camper que me acompañan desde hace 6 años. Al llegar casi me da un shock. El restaurante con una ventana tentadora hacia la calle (donde estaba la mesa reservada para nosotros) era como entrar en un decorado de cine, especÃficamente en una escena de entrevista con el vampiro. Muros negros, sillas Luis XVI en negro y oro, lámparas de color oro viejo, espejos por toda la sala con monogramas de la flor de Liz daban un aire de elegancia barroca al local que se mantenÃa en la penumbra.
Me reconocà mal vestida y supe, tardÃamente, que aquella era una cita romántica. Sentà que desentonaba con el marco, pero los anfitriones resultaron tan amables y cálidos que mi sensación de estar fuera de lugar desapareció al instante. En la carta, pocos platos pero a simple vista muy elaborados, con tres opciones cerradas: menú del dÃa de 22.50€, menú descubrimiento: en el que puedes elegir un primero y un segundo o un segundo y postre por 28€ y otro menú gastronómico por 39€ que incluye un primero, un segundo y un postre. Más 2.10€ por cabeza correspondientes al cubierto. Definitivamente era una cita romántica pues los precios confirmaban al taller como un restaurante de postÃn.
Yo llevo muy mal los dorados, los entornos demasiado clásicos y elegantes porque siento que exigen imposturas, pero la verdad es que el ambiente era agradable, romántico, silencioso. Al frente, a discreta distancia, pues las mesas en la sala están bien distribuidas, habÃa tres señoras elegantÃsimas con un porte de duquesas muy apto para el ambiente…
Minutos despúes llegó un grupo de 2 mujeres y 4 hombres todos franceses, que iban impecables con zapatos italianos, bolsos de marca y peinados de peluquerÃa. Bajaron al reservado que descubrà más adelante y que es una maravilla.
En otra mesa dos hombres altos vestidos como de pasarela parisina con bufandas de hilo de seda de colores, trench super modernos, pantalones de pana finÃsima. Lo más…
Al leer la carta “creativa” me eché a temblar: quienes me leéis con frecuencia ya sabéis de mi terror a las fusiones pues me he topado a lo largo de estos años de trabajo con muchas indigestiones estéticas y fÃsicas producto de experimentos desafortunados. Pero soy valiente y pedà unas cigalas en tempura con chutney de piña con salsa agridulce y miel que estaban divinas. La tempura crujiente sin rastros de aceite, las cigalitas en su punto, no muy hechas y la piña con la textura del chucrut, firme y fresca. Me pareció un plato escaso, aunque la ración era correcta. Mi compañero tomó el carpaccio de salmón marinado con huevos de codorniz y salsa agria que le arrancó más de un suspiro. Acompañamos la comida con el vino de la casa mucho más que correcto: un Melquior (Rioja) profundo y con personalidad. Con los segundo acerté de nuevo con una lubina al chorizo con hinojo confitado al curry y vinagreta de cÃtricos. Era un plato arriesgado, lo pedà porque soy bastante lanzada gastronómicamente hablando pero habÃa el riesgo de que el chorizo o el curry borraran del paladar, de un sólo brochazo el sutil y agradable sabor de la lubina… Afortunadamente encontré el equilibrio perfecto, del caracter fuerte, apasionado y terreno del embutido que se quedó tras bambalinas mientras la lubina actuaba como un maestro de ceremonias bastante seguro de si mismo… además el hinojo confitado al curry es el mejor invento que he probado! lamenté las veces que paso ante este delicioso manjar en el mercado… claro, no sabrÃa prepararlo de tal modo, etéreo, presente a la vez, aromático y discreto. Una maravilla de plato que quiero repetir. Mi acompañante tomó pintada con col y shitake, que no probé por no alterar el climax de mi plato…
De postre un mousse de chocolate belga denso, firme, fresco y persistente acompañado del helado de pimientos rojos más increible que he probado y que me dejó un rastro pÃcaro y ahumado y de azucar tostado indescriptible.
La cuenta 45€ por cabeza sin el vino.
La web del Taller silk & spice es una belleza podéis verla aquÃ.

15 March, 2009 a las 8:45 pm
Maravillosa crónica! el dÃa que vaya a madrid no sé por donde empezar!!!
feliz semana!!
19 March, 2009 a las 2:58 pm
MARAVILLOSO,SIMPLEMENTE MARAVILLOSO,FERNANDO.-
19 March, 2009 a las 9:51 pm
Nos vamos a dar un atracón jajaja y claro ese romántico lo harás con tu chico claro jejeje
gracias por tu visita guapa
19 March, 2009 a las 9:52 pm
Hola Fernando! bienvenido. Muchisimas gracias por tus cálidas palabras… es un honor.
21 March, 2009 a las 2:42 pm
¡Madre mÃa! ¡Qué valentÃa la tuya! Si me llega a pasar a mi eso me doy media vuelta, cosa que serÃa fácil, porque siempre voy vestida como para ir al campo a recoger espárragos. Me encanta tu descripción de los diferentes platos, y de nuevo alabo tu valentÃa. Un beso grande, Lila, y a ver cuando hablamos un poquito. Besos. Sonia
22 March, 2009 a las 12:05 am
Lila, te queria hacer saber que el Fernando salinas Atance, es primero que todo mi padre, y segundo el hijo de fernando Salinas Ballarin El que lanzo el El Restaurante Salinas de Bogota el 1956…, Asi sabes de quien ce trata cuando te siga escribiendo en el blog.
Tu articulo sobre el restaurante taller silk & spice, maravilloso.
un saludo muy coordial.
26 March, 2009 a las 5:27 pm
La chica de las Camper se merece una cena en Versalles, maravilloso relato.
besos
26 March, 2009 a las 8:37 pm
Gracias!!! me emocionan tus palabras Diana…
y viniendo de quien vienen, que escribes como los ángeles… ¿los ángeles escriben?
7 February, 2010 a las 4:53 pm
Que pena que esté cerrado ya. Os envÃo mi crónica el dÃa en que estuve y el grupo de Facebook …que cree en su dÃa….
http://www.facebook.com/groups.php?ref=sb#!/group.php?gid=55823629278
Alguien sabe a donde han ido???