RESTAURANTE IKIBANA

por Lila Ortega on noviembre 5, 2008 · 3 comentarios

Ciudad: Barcelona
Dirección: Paseo Picasso 32.
Tel: 93 295 67 32
Precio medio: 28€ por persona.

Cuando salgo a la búsqueda de restaurantes nuevos y apetitosos parezco un animal al acecho. Ikibana me tentó con la promesa de cocina fusión entre Japón (mi perdición) y Brasil (festivo y diverso, con influencias gastronómicas de África, Europa y Asia). Al entrar, casi me disuade el olor a incienso del local pero mi perseverancia salvó un local bastante equilibrado en su relación calidad-precio. Un diseño moderno con mesas altas y sillas agradables fue el marco adecuado. Pedimos ceviche de pescado blanco, con el punto justo de cilantro y lima, que con sus resonancias aromáticas, me hizo, olvidar los excesos del incienso. Mi amiga y yo nos deleitamos con la variedad de platos y nos dispusimos a darnos un banquete compartiéndolo todo. Seguimos con el maki Hot Geisha con salmón, Filadelfia y aguacate con un toque de tempura crujiente que era apto para los poco amantes del sushi y que satisfizo solo a medias mi deseo de japonés (aunque disfruté plácidamente como cuando bebo mi aromático té matutino). Después nos enfrentamos con lo que parecía una obra maestra de Ikebana: tempura, crujiente y muy bien hecha, de, 6, langostinos grandísimos y en su punto, donde la masa no atenuaba el sabor del marisco, sino que lo apuntalaba, dándole consistencia. Como un caballero acorazado con corazón de oro…

A nuestro lado, un grupo de ocho chicas post-adolescentes, muy muy ruidosas…. que celebraban algo entre copas de vino. Más allá algunas parejas y al fondo otro grupo de chicos de veintymuchos. Era un ambiente llamativamente juvenil, en el que me sentí, por un instante, en ese límite entre la juventud y la vejez de quienes no pertenecemos a la generación Y (yo soy de la generación X, todo hay que decirlo). Quise ahogar las penas con el Uramaki Picasso: magret de pato, foie y cebolla caramelizada, pero no me entusiasmó: los productos densos impedían que el uramaki cumpliera su función: que lo crudo y lo cocido, lo frío y lo tibio, danzaran como enamorados… A estas alturas de la cena ya estábamos satisfechas, pero el ojo es mas grande que la tripa y pedimos un Gunkan: bolita de arroz recubierta de un corte abundante de salmón en el que el arroz se perdía, y que estaba a temperatura ideal y que me alivió el mono de pescado crudo; y rollo de láminas de entrecorte rellenas de espárrago, de sabor exquisito pero con problemas de textura, pues la carne, de buena calidad, parecía más dura de lo deseable por efecto de las capas superpuestas. Masticamos en silencio casi un minuto. Para terminar, puding de dulce de leche: suave, cremoso, ligero como el aroma de una rosa recién regada y mousse de maracuyá, intenso como las Garotas de comparsa en carnaval. Volveré con Xavi, un amante del japonés “Light”. La cuenta: 35€ c/u comiendo demasiado.

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Sonia noviembre 12, 2008 a las 5:05 pm

Pues solamente por poder pecarle un bocado a esa maravilla de tempura, me daría por satisfecha. La foto es una maravilla. Me recuerda a las ramas de los árboles de madrugada cuando ha helado por la noche. ¡Preciosa! Lo dicho, cuando necesites una secretaria… Un besazo. Sonia

cesar julio 30, 2010 a las 7:55 pm

Hola yo solo queria comentar que el restaurante se llama.
“IKEBANA”(arte floral japones) no ikibana.Además lo pone escrito en japones en la alfombra que se ve en la foto.
gracias

Lila Ortega agosto 1, 2010 a las 11:52 pm

Lo siento cesar estas confundido éste del que hablo se llama ikibana es en paseo picaso 32… puede ser que haya un ikebana y lo confundas pero no es el caso, éste es IKIBANA. A mi también me sorprendió su nombre y crei que era ikebana pero uno de los dueños me sacó del malentendido.

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