PORTO DE RUBAIYAT

por Lila Ortega on abril 9, 2007 · 0 comentarios


Ciudad: Madrid.
Dirección: Juan Ramón Jiménez, 37.
Teléfono: 91 359 10 00.
Precio medio: varía mucho según tu apetito pero puede ir de 40 a 70 euros.

El Porto de Rubaiyat, a diferencia de muchas marisquerías y asadores, te dará más de lo que promete. Disfruta de su deliciosa brandada de bacalao: gratinada con queso parmesano y acompañada de ensalada de aceituna y tomate y del Caixote: una ollita de barro con bogavante, carabineros, pulpo y chipirones acompañados de arroz al azafrán, o si lo prefieres date una fiesta con el pulpo…

Somos un grupo de amigos sui géneris: una artista, un médico, una pareja de empresarios intrépidos, un alto directivo adicto al trabajo, dos periodistas, un notario, un desempleado que vive de las rentas, una asistente de producción que nunca llega a fin de mes y una reciente madre que sólo piensa en sus gemelos. Sin diferencias insalvables adoramos quedar a cenar una vez al mes. Conseguir un local que se adapte a todos es casi imposible. Como soy quien decide el lugar, he tenido que enfrentar reacciones airadas por el coste del cubierto, por lo formal o informal del espacio, por la distancia, por el tipo de cocina y por detalles nimios que no enumeraré. Sucedió que con el Porto de Rubaiyat, saqué matrícula. Cuando di el punto de encuentro hubo reticencias: “No quiero dejarme la nómina completa en esta cena dijeron tres”, “Yo no tolero el humo de los puros”, dijo otra, “necesitamos espacio, la vez pasada parecíamos sardinas en lata” dijo Pepe. Insistí. El aspecto informal de la sala nos hizo sentir como en casa. Mesas ligeras con sillas de tijera en piel, pocos decorados, mucha gente joven y ausencia de polos Lacoste, náuticos, o accesorios Burberrys… En la carta platos exquisitos a precios más que razonables. Les recordé mi experiencia en Rubaiyat y pedimos pocos primeros para picar entre todos: aquí hay abundancia en aperitivos, panes y raciones. Pan de yuca, pan de queso, regañás… tentaciones que debes manejar con tino si no quieres estropear tu cena. De primeros: salpicón de marisco, en el que destacaba un pulpo en su punto; brandada de bacalao: gratinada con queso parmesano y acompañada de ensalada de aceituna y tomate que estaba deliciosa y jamón de magnífica calidad. De segundos hubo de todo: lenguado fresquísimo a la plancha, mero contundente y tierno, txangurro gratinado… yo pedí el caixote: una ollita de barro con bogavante, carabineros, pulpo y chipirones acompañados de arroz al azafrán. No me alcanzaba la vida para terminar semejante delicia. Mi vecino pidió el pulpo aplastado con patata que en ración, excesivamente grande, gozaba de una ternura remarcable. Todos alabaron sus platos pero el que más envidia desató fue el mío. Los acompañamientos de arroz y verduritas eran acertados y ligeros. De postres: hojaldre de dulce de leche y crema (excesivo), delicia de chocolate: de textura compacta y toque amargo, y frutas al horno: piña, mango, higo y ciruela, ligero y acidito. La cuenta inverosímil: sólo 45€ por persona, sin el vino. Esa noche El Porto se convirtió en la sede definitiva de nuestros variapintos encuentros..

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